2016 contigo aprendí que…

Continuamente estamos expuestos al aprendizaje. Desde que nacemos nuestros padres nos inculcan el sentido del bien y del mal. Los comportamientos que adquirimos en nuestra casa y en los ambientes en los que crecemos nos convierte en las personas que acabamos siendo.

Captura de pantalla 2016-12-26 a la(s) 18.40.27.pngA medida que nos vamos haciendo mayores, dejamos de aprender por lo que nos dicen los demás y empezamos a aprender con las experiencias propias. Y es que con los años maduras a base de errores. Seguro que este año ha estado lleno de momentos que te han enseñado muchas cosas… ¿Qué tal si los repasamos?

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Brindo por…

¿Y por qué no es ahora un buen momento para brindar? Me pregunté a mi misma absorta en mis pensamientos. Me veía sola, con la mirada perdida en el fondo de aquella copa de vino. Era uno de aquellos días X, en los que sin saber porqué, se te antoja echar la vista atrás y valorar cada buen recuerdo que permanece en tu memoria después de doce meses de experiencias. Doce meses. Se dice pronto. 365 días en los que ríes, lloras, quieres, aprendes, viajas… Muchos son los momentos que recuerdas al finalizar el año, pero solo algunos privilegiados permanecerán en tu memoria para siempre. Aquellos que logran sacarte una sonrisa al recordarlos y que al cerrar los ojos pagarías por volver a revivirlos. Brindemos. ¡No se me ocurriría otro momento mejor!

brindopor1.jpgNo hace falta esperar a la ocasión en mayúsculas para tener un motivo para brindar. Brindemos por aquellas oportunidades en letra pequeña que pasan desapercibidas pero que pueden ser el detonante necesario para cambios en letras grandes. Continue reading “Brindo por…”

Madrid es ella

Es que no hay nada como volver a los orígenes… después de pasar unos días en Madrid no he podido evitar colgar este poema que resume la magia de esta ciudad, mi ciudad, Madrid.

“Ella era toda la poesía que se escribía en Madrid, el verso más bonito de Gran Vía, la boca más hermosa de Malasaña, los ojos más tímidos de los cines de Callao, la cabeza más heavy que había pasado por Argüelles, la cintura más bonita que veías por el metro, las piernas más largas de la Plaza Mayor, la falda más corta de Montera, la musa que aún seguía inspirando a la estatua de Bécquer, el rayo de sol más brillante de una tarde de domingo en el Retiro, la reliquia más bonita del rastro, la que podía domar los leones de Cibeles, la quinta torre de Madrid, el Palacio más Real de todo mi reino. Madrid es ella, y yo, solo una de sus calles.
Ella es el monumento que fotografía Atocha, la que se manifiesta frente al Congreso, la decimotercera uva de la Puerta del Sol, el cabello más hermoso de Salamanca, a la que todo los hindúes regalan rosas y cervezas en la Latina, los labios más rojos del Calderón, la más loca de toda Chueca, la de la carpeta rosa del campus de la Complutense, el paseo más largo a través de la Castellana, el culo más bonito del Retiro, el corazón más salvaje del Bernabéu, el musical más visitado de Gran Vía, la mejor obra de arte del Prado, la que envuelve en flores a los toros de Las Ventas, ella es la única estrella que brilla en Madrid. Ella es Madrid.
Ella es la que baila como una loca en medio de una pista en cualquier garito de Huertas, la chica de Tirso y la Lady Madrid de Pereza, la que es capaz de enderezar las torres Kio, el cubo más helado de cerveza de La Sureña de Gran Vía, la nariz más roja de la Casa de Campo, los acordes de jazz más hermosos del Café Central, la niña que ríe como nadie en Cortilandia, la única diosa de todas las Catedrales, a la que cantan en Libertad 8, el único monumento del Templo de Debod, la palabra más bonita del Barrio de las Letras, la única Movida que existió en Madrid. A la que no hace falta escribirle porque es pura poesía. Ella es Madrid.”

Miguel Gane

A veces…

A veces digo nunca y significa siempre. A veces digo nada y significa todo. Y como no, muchas veces mis actos contradicen a lo que digo. Y es que cuando me repito, una y otra vez, frases como: “Es que vamos, esto nunca volverá a ocurrir”; “Prometo que no volverás a ser así de tonta”, falta tiempo para que vuelva a caer en el mismo “error”. Pero, ¿es esto un error? Según mi perspectiva, el concepto de “error”, en este caso, es relativo. Lo que es error para los otros, para ti es lo que en ese momento sentías que debías hacer. Y es que a veces, lo que se ve una incoherencia, para ti es la opción más lógica.